Influencers virtuales: el negocio detrás de la perfección artificial
Los influencers generados por inteligencia artificial han dejado de ser un tema tabú para convertirse en protagonistas de un fenómeno global. Con perfiles «perfectos» y vidas diseñadas para promocionar productos, estos avatares digitales están ocupando cada vez más espacio en plataformas como Instagram, TikTok o YouTube. Su impacto está creciendo hasta el punto de empezar a superar a los creadores humanos.
Este auge no sólo genera preocupación sobre el futuro del marketing de influencers, sino también sobre el concepto mismo de realidad en el entorno digital y surgen preguntas como: ¿quién está realmente detrás de la pantalla cuando vemos un rostro sonriente en redes? ¿Qué es real y qué no en un mundo dominado por la tecnología? ¿Hasta dónde puede llegar la inteligencia artificial con estos influencers «falsos»?
Emily Pellegrini: un perfil «perfecto» con miles de seguidores
En esta era uno de los ejemplos más destacados es Emily Pellegrini, una influencer virtual que tiene más de 300.000 seguidores en Instagram. En su perfil se presenta como una joven «divertida» de Los Ángeles que viaja por Dubái, Santorini, España o Italia. Su contenido trata de publicar fotos en la playa, hacer yoga, bailar en discotecas y posar con cafés en cocinas de diseño, pero realmente no existe.
Emily fue creada por un hombre que opera bajo el seudónimo Professor EP, desde Dubái. En su web promete enseñar a otros a replicar su modelo de negocio: «Cómo gané más de un millón de dólares sin mostrar nunca mi rostro». Y lo cierto es que afirma haber ingresado más de 1,3 millones de dólares en 2024 con este personaje.
«En lo que respecta al software, ya se ha alcanzado un nivel alarmante. Con 20 o 30 imágenes puedes crear un influencer que genere vídeos e imágenes automáticamente», asegura EP.
Más allá de las colaboraciones con marcas, el verdadero negocio está en el contacto directo. A través de plataformas como Fanvue (similar a OnlyFans), los usuarios pagan por chatear con Emily o acceder a contenido erótico exclusivo. «Muchos ni siquiera saben que no es real», admite su creador. Además, afirma que «la concienciación es extremadamente baja».
Estética artificial creado por hombres
Lo cierto es que la mayoría de estos avatares virtuales son mujeres creadas por hombres. Mientras tanto, muchos influencers reales comienzan a cuestionar si este tipo de contenido es realmente positivo y si su audiencia es genuina.
Danae Mercer, modelo, periodista e influencer norteamericana, con 2,2 millones de seguidores, ve esta situación con preocupación: «Estamos normalizando una belleza artificial. Para los jóvenes, este es ahora el estándar con el que crecen. Y cuando no lo alcanzan, creen que el problema son ellos».
Con esto, Mercer apuesta por mostrar contenido real como fotografías de su cuerpo, incluso con celulitis o pliegues al sentarse, en contraste con las imágenes perfectas de las influencers virtuales. «El hecho de que un hombre cree una mujer artificial para lucrarse me parece casi sucio», manifiesta.
La inteligencia artificial se expande en Europa
España también está incluyendo este fenómeno como es el caso de Aitana López, un perfil de influencer virtual desarrollado por la agencia Clueless en Barcelona. Se trata de «un personaje con historia, emociones y pasiones», presentado en 2022 y hoy en día cuenta con más de 360.000 seguidores, con acuerdos cerrados con Llongueras y Sony Pictures.
En Alemania, otro caso destacado es Ben Gaya, el «primer cantante de IA de Europa», un avatar que ha creado la canción «Sunshine Soul» que ha acumulado millones de reproducciones. Fue creado por las agencias digitales Construktiv y Anyland, desde Bremen, como un «proyecto de investigación» que ya colabora con marcas como Katjes o Nickelodeon.
IA vs humano: ¿es el final de la autenticidad?
Expertos como el profesor de Sociología y Ciencias Sociales Computacionales en la Universidad Ludwig Maximilian de Múnich, Carsten Schwemmer, advierten que esta tendencia puede tener consecuencias a nivel social. Tal y como recoge Der Spiegel: «los influencers de IA diluyen la línea entre lo real y lo ficticio. Si no se etiquetan claramente, abrimos la puerta a campañas de desinformación y a una pérdida de confianza generalizada».
Mientras tanto, algunas figuras públicas como Mercer o la actriz alemana Louisa Dellert intentan reivindicar la imperfección humana como un valor diferencial. «Si una influencer de IA dice que un producto salvó su cabello, sabemos que no es cierto: nunca tuvo uno», concluye Mercer.
Destacando que promocionar productos con un perfil que no existe en la vida real, parece una tomadura de pelo para los seguidores que tiene. «Una historia real, con defectos incluidos, vale mucho más», comenta la influencer norteamericana.
Influencers e IA: el nuevo pódcast de MKD
Desde MarketingDirecto.com – MKD también hemos querido sumarnos a esta reflexión con el lanzamiento de un podcast generado por inteligencia artificial. Un contenido en formato audio donde de la mano de esta tecnología en ascenso se analiza la inclusión de los influencers virtuales en el mundo real y cómo este fenómeno afecta a la autenticidad, así como a la percepción del cuerpo, la identidad y la verdad en las redes sociales. Puede escucharlo aquí:

